O ICKS tem a oportunidade de apresentar este artigo de interesse histórico sobre o Movimento Espírita na ilha de Cuba, antes da Revolução Socialista.
Primeiramente em espanhol e a seguir traduzido ao português:
“Cuba
en las Letras Espíritas: Expresiones de la Identidad, Modernidad y
Espiritualidad Laica (1860-1960)"
Autor
: Walter Walfrido Pérez Vila
Estudiante
de 5to año de Licenciatura en Historia, en la Universidad de Holguín, Cuba.
Correo
electrónico: walter.fraternidad@gmail.com
Fecha:
Septiembre de 2025
Resumen:
Este artículo analiza la producción escrita del movimiento espiritista en Cuba
entre 1860 y 1960, enfocándose en su papel como vehículo de identidad cultural,
modernidad espiritual y pensamiento laico. A través de fuentes primarias como
revistas doctrinales, folletos, poemas, memorias de congresos y correspondencia
entre centros espiritas, se estudia como las letras espíritas contribuyeron a
la formación de una espiritualidad racional y humanista en el contexto cubano.
El análisis se apoya en la historiografía cultural y en la historia intelectual, revelando la riqueza simbólica y social de estos textos en la construcción de una Cuba espiritual y moderna.
Introducción
La
Historia del Espiritismo en Cuba ha sido abordada desde perspectivas
sociológicas, religiosas y artropológicas, pero su dimensión literaria e
intelectual permanece subexplorada. Este estudio propone una mirada
historigráfica a las letras espíritas como expresión de una espiritualidad
laica, racional y profundamente cubana.
¿Cómo
se artículo la identidad nacional en los textos espiritistas?
¿Qué
valores, símbolos y discursos emergieron en sus páginas?
¿Qué
papel jugaron estás letras en la modernización espiritual del país?
Desarrollo
El
auge, desarrollo y popularidad que tomó el fenómeno mediumnico o sea la
manifestación de los Espíritus a través de médiums, llevo a qué durante la
segunda mitad del siglo XIX se desarrollará tanto en América como en Europa una
gran variedad de publicaciones; unas avaladas por la seriedad e idoneidad de
célebres científicos de la época, otras denunciando una sucesión de fraudes por
parte de charlatanes que simulaban los fenómenos para lucrar con la credulidad
ajena y los más desocupados lo utilizaban cómo fuente de diversión y
entretenimiento.
El
pedagogo francés Hippolytte Leon Denizard Rivail (1804-1869) que posteriormente
sería conocido como Allan Kardec toma contacto con este fenómeno en el año 1854
donde con sumo interés y detenimiento se dedica a la observación continúa y el
estudio paciente que lo llevó a la conclusión que como “ todo efecto tiene su
causa", por tanto “todo efecto inteligente, tiene una causa
inteligente"
El
análisis detallado de las comunicaciones mediumnicas, las preguntas que
realizaba a los médiums, las respuestas que obtenían por parte de los Espíritus
y sus reflexiones personales sobre la gran diversidad de asuntos que allí eran
abordados lo llevaron a sistematizar y organizar en un cuerpo de doctrina
filosófica aquel arsenal de informaciones, conclusiones y aportes que se
obtenían a través del diálogo serio con los Espíritus, o como ellos mismos se
denominaban, las almas de los hombres que en el ayer habían habitado la Tierra.
Todo esto dió como resultado la publicación de la obra El libro de los
Espíritus, el 18 de abril de 1857, marcando el momento exacto de la fundación
de la Filosofía Espírita en la historia de la Humanidad; siendo completamente impropio
hablar o hacer referencia al Espiritismo antes de está fecha.
Hasta
su fallecimiento, acontecido el 31 de marzo de 1869, Allan Kardec se dedicó a
la consolidación y estructuración de la Filosofía Espírita a través de más de
una veintena de obras publicadas y que son clasificados como el punto de
partida para tener un adecuado conocimiento, al respecto de que es, y como ha
de entenderse claramente el Espiritismo.
A
partir de Allan Kardec, varios escritores en Europa y América, desarrollan,
completan y profundizan variados y novedosos aspectos de la Filosofía Espírita,
aún aquellos escasamente abordado por su fundador. Nombres como Leon Denis
(1846-1927), considerado como uno de los principales seguidores de Kardec y
propagador de la Filosofía Espírita, escribió varios libros considerados
clásicos como “Después de la Muerte", “El problema del Ser y el
Destino" y “En lo invisible". Gabriel Delanne (1857-1926) junto con
León Denis, fue el discípulo más próximo de Kardec. Fundó la “Revista
Científica y Moral de Espiritismo". Escribió diversas obras espíritas,
entre las que se destacan: “El Espiritismo frente a la Ciencia", “El
fenómeno Espírita" y “La Evolución América".
Amalia
Domingo Soler (1835-1909) es considerada una de los mayores médiums y
escritoras espíritas de España. Escribió diversos libros entre ellos: “El
Espiritismo refutando los errores del catolisismo romano", “Memorias del
Padre Germán" y “Hechos que prueban".
A
partir del año 1870 se fundan varios periódicos y revistas espíritas en Cuba,
siendo un gran paso de avance en la difusión de esta Filosofía a través del
accionar de varios grupos y centros que existían a lo largo de toda la Isla.
“La
luz de Ultratumba" (1874) era una de las revistas de publicación quincenal
en la Habana. “La Ilustración"(1878) fue un seminario espiritista fundado
por José A. Pérez Carrión, en la Habana. “La luz de los Espacios"(1881)
fue una revista espiritista órgano de la sociedad del mismo nombre. “La
Antorcha de los Espíritus"(1882) “El Buen Deseo” (1884) en Matanzas, eran
el órgano oficial del centro Caridad. “La luz del Evangelio"(1885) “La
Buena Nueva"(1886) de Santi Spiritus, fue una revista quincenal espiritista
fundada por Miguel Rubet y dirigida por Santiago G. Cañizares . “La
Alborada" (1888) “Revista Espiritista"(1889) “ La Evolución"
(1890).
La
existencia de todas estás publicaciones, evidencia claramente la génesis de un
movimiento Espiritista en ascenso en la Cuba colonial del siglo XIX.
Podemos
hacer referencia a las primeras investigaciones que fueron posteriormente
publicadas sobre el Espiritismo y su manifestación en nuestro país a cargo del
investigador Francisco Armantero y Estrada (1863-1935) quien desarrolló una
intensa labor de difusión Espírita en la Isla junto a Doroteo del Valle
presidente de la Federación Espiritista de la Isla de Cuba fundada en 1890.
Dos
años antes de está fecha los señores Eulogio Prieto y Tomás de Oña, llevaban
una muestra de la gran variedad de publicaciones espiritistas existentes en la
isla de Cuba, en la segunda mitad del siglo XIX, aún siendo colonia de España
hasta la ciudad de Barcelona, sede del I Congreso Espiritista Internacional
acontecido del 8 al 13 de septiembre de
1888.
El
antropólogo, jurista, periodista e historiador Fernando Ortiz Fernández también
desarrolló una gran labor investigativa al respecto de la Filosofía Espírita y
su vínculo con la criminología; el fruto de esos estudios vino a ser publicado
en 1915 en la obra de autoría : “La Filosofía Penal de los Espitistas".
La
obra de Ortiz no solo tiene valor jurídico sino también cultural. En ella se
percibe el gérmen de su concepto de trasculturación, dónde la espiritualidad,
la ética y la identidad se entrelazan. El Espiritismo le sirvió como lente para
comprender la complejidad del alma cubana, marcada por la mezcla, el dolor
histórico y la búsqueda de sentido.
El
7 de abril de 1919, auspiciado por la Sociedad Espiritista de Cubay a
invitación de esta; en el Teatro Payret de la Habana, el ilustre artropólogo
Fernando Ortiz pronuncia una conferencia de difusión sociológica titulada :
“Las Fases de la Evolución Religiosa" colocando el Espiritismo en la fase
superior de esta evolución. Concluyó que el fetichismo sería la religión
amoral, el catolisismo enfocado por él como la religión moral y el espiritismo
como la moral sin religión, sin dogmas, rito, ídolo ni sacerdote.
El
señor Francisco María González (1868-1926) quien junto a José Martí, desempeñó
una amplia labor en la fundación del Partido Revolucionario Cubano y quién
fuera además el taquígrafo de sus discurso “Los Pinos Nuevos" y “ Con
todos y para el bien de todos" ocupo la presidencia de la recién fundada
Sociedad Espiritista de Cuba en 1915 y a través de su Revista Psíquis, órgano
de difusión espiritista de esta institución, sentó las bases para que a partir
de la década de 1920 en Cuba se dieran los primeros pasos para la
institucionalización del Espiritismo a través de la creación de la Federación
Nacional Espiritista de Cuba.
Otro
nombre que fue una constante en el quehacer periodístico en Cuba y varios
países de Latinoamérica fue Antonio Soto Paz Basulto (1889-1943) autor de entre
muchos otros títulos del libro: “Las Tareas del movimiento Espírita en esta
hora".
El
señor Salvador Molina quien representara a Cuba en el V Congreso Espiritista
Internacional en 1934 en España fue autor también de la obra: “Orientaciones
para el mejor funcionamiento de los Centros Espiritistas"; su legado como
Espírita y escritor en Cuba fue posteriormente reconocido en los Estados Unidos
dónde radicó hasta su fallecimiento fundado varias instituciones espíritas.
Nombres
como Ramón Alfonso, Isidoro Díaz Anido, Angela Rivas de la Torriente, José
Jiménez y Manuel García Consuegra en Santa Clara, entonces provincia de las
Villas son algunos de los más grandes voceros del Espiritismo en la región a
través de la publicación de artículos en revistas y la edición y reedición de
obras espíritas.
En
la provincia Camagüey y como parte de la inmensa obra de difusión y propagación
que el Espiritismo tuvo allí durante la primera mitad del siglo XIX no podemos
dejar de significar los nombres de aquella que consagraron a la divulgación del
ideal Espírita a través de los medios más conocidos y a los cuales tenían pleno
acceso enla época: Armando Labrada Canto, Ofelia Leon Bravo, Anita
Vallet, Hortensia Naranjo, Luis Guerrero Ovalle, Margarita Olivares.
En
la región de Matanzas fue significativa la acción social y divulgativa del
Grupo Rosendo, abriendo una de las mayores suscripciones en número, delante de
otras publicaciones espiritistas en la época.
Miguel
Santiesteban Barciela junto a Rodolfo Rigal y otros directivos de la entonces
Confederación Nacional Espiritista de Cuba, quien durante los años 1953 a 1957
se desempeño en la dirección de la Confederación Espiritista Panamericana, hoy
Asociación Espírita Internacional y que celebraron en la Habana el II Congreso
Espírita Panamericano en el mes de octubre de 1953, fue amplia y significativa
la labor desarrollada en el sentido de aumentar y perfeccionar la difusión
espírita a través de la prensa escrita, de las conferencias radiofónicas y de
las concentraciones Espiritistas Nacionales que cada año se celebraban desde
1934 hasta 1963.
Todo
este significativo accionar quedaba registrado impreso y era dado a conocer a
través de las páginas del Boletín de la Asociación Espírita Enrique Carbonell,
quien de forma mensual reseñaba en sus páginas tanto al acontecer del
movimiento espírita nacional en Cuba.
En
la región de Santiago de Cuba y Bayamo, centro histórico de significativas
acciones y cuna de la nacionalidad cubanas se reconocen como oradores y
propagandistas espíritas a figuras como Evangelistas Tamayo, Caridad Villalón,
Juan Villalón, Glicerio Cedeño, Adolfina Estrada y Darío Reyes. Fidela Cobo
Sabas al frente de la publicación de la Revista “Reivindicación" en
Santiago de Cuba es un referente para la difusión y popularización de la
Filosofía Espírita en esta zona del país.
En
el norte del Oriente de Cuba tenemos la notable influencia ejercida por los
médiums Espírita Inés María Fresno Basulto con la publicación de su obra :“La
Historia de Julia Hernández", La Joven Suicida", en 1948 y que fueron
ampliamente difundida gracias a la gestión de Enrique Rosell Carbó, presidente
del Periódico Espírita Unión Social, Órgano difusor de la Unión Social
Espiritista de Oriente.
La
capital arqueológica de Cuba, Banes, en Holguín, tuvo el trabajo de difusión y
propaganda desarrollado por la médiums Espírita Isolina Feria quien mantenía en
la región prendida la llama viva del ideal espírita, e irradiando las
saludables influencias que a través de su facultad mediumnica se obtenían.
Tristemente
el año 1963, con el arribo de una Revolución Socialista al poder en el país
marcó el cierre y el freno de la gran mayoría de las instituciones genuinamente
espíritas en Cuba, pero su legado escrito y su trascendencia dentro de la
historiografía espiritista en nuestro país está siendo ampliamente rescatada a
conocer la Memoria Histórica del Espiritismo en una región que sin lugar a
dudas fue y es un referente Espírita en toda Latinoamérica: Cuba, la mayor de
las Antillas.
Conclusión
Las
letras espíritas cubanas constituyen una fuente invaluable para comprender la
espiritualidad moderna en Cuba. Lejos de ser mero texto religioso, son
expresiones de identidad, resistencia y pensamiento crítico. Este estudio
demuestra que el Espiritismo no fue solo una práctica espiritual, sino también
una corriente intelectual que contribuyó a la construcción de una Cuba ética,
racional y profundamente humana.
Trabalho com tradução livre para o Português:
“Cuba na Literatura Espírita: Expressões de Identidade,
Modernidade e Espiritualidade Secular (1860-1960)”
Autor: Walter Walfrido Pérez Vila
Estudante do quinto ano de História na Universidade de
Holguín, Cuba.
Resumo: Este artigo analisa a produção escrita do movimento
espírita em Cuba entre 1860 e 1960, com foco em seu papel como veículo de
identidade cultural, modernidade espiritual e pensamento secular. Por meio de
fontes primárias como periódicos doutrinários, panfletos, poemas, atas de
congressos e correspondências entre centros espíritas, examina-se como a
literatura espírita contribuiu para a formação de uma espiritualidade racional
e humanista no contexto cubano.
A análise se baseia na historiografia cultural e na história
intelectual, revelando a riqueza simbólica e social desses textos na construção
de uma Cuba espiritual e moderna.
Introdução
A história do Espiritismo em Cuba tem sido abordada sob
perspectivas sociológicas, religiosas e antropológicas, mas sua dimensão
literária e intelectual permanece pouco explorada. Este estudo propõe uma
análise historiográfica da literatura espírita como expressão de uma
espiritualidade secular, racional e profundamente cubana.
Como a identidade nacional foi articulada nos textos
espíritas?
Que valores, símbolos e discursos emergiram em suas páginas?
Que papel essa literatura desempenhou na modernização
espiritual do país?
Desenvolvimento
O surgimento, desenvolvimento e popularidade do fenômeno
mediúnico — isto é, a manifestação de espíritos por meio de médiuns — levou a
uma ampla variedade de publicações tanto na América quanto na Europa durante a
segunda metade do século XIX. Algumas foram endossadas pela seriedade e
expertise de cientistas renomados da época, enquanto outras denunciavam uma
sucessão de fraudes perpetradas por charlatães que simulavam os fenômenos para
lucrar com a credulidade alheia. Os menos ativos entre eles o utilizavam como
fonte de diversão e entretenimento.
O educador francês Hippolytte Léon Denizard Rivail
(1804–1869), que mais tarde seria conhecido como Allan Kardec, deparou-se pela
primeira vez com esse fenômeno em 1854. Com grande interesse e atenção aos
detalhes, dedicou-se à observação contínua e ao estudo paciente, o que o levou
à conclusão de que, assim como "todo efeito tem sua causa", portanto,
"todo efeito inteligente tem uma causa inteligente".
A análise detalhada das comunicações mediúnicas, as
perguntas que ele fazia aos médiuns, as respostas que recebia dos Espíritos e
suas reflexões pessoais sobre a ampla gama de tópicos discutidos o levaram a
sistematizar e organizar essa riqueza de informações, conclusões e percepções
em um corpo de doutrina filosófica. Essas percepções foram obtidas por meio de
um diálogo profundo com os Espíritos, ou, como eles se autodenominavam, as
almas daqueles que outrora habitaram a Terra. Tudo isso culminou na publicação
de *O Livro dos Espíritos* em 18 de abril de 1857, marcando o momento preciso
da fundação da Filosofia Espírita na história da humanidade. É totalmente
inadequado falar ou se referir ao Espiritismo antes dessa data.
Até sua morte, em 31 de março de 1869, Allan Kardec
dedicou-se à consolidação e estruturação da Filosofia Espírita por meio de mais
de vinte obras publicadas, que são consideradas o ponto de partida para uma
compreensão adequada do que é o Espiritismo e como ele deve ser compreendido
claramente.
A partir de Allan Kardec, diversos escritores na Europa e na
América desenvolveram, expandiram e aprofundaram vários aspectos inovadores da
Filosofia Espírita, inclusive aqueles pouco abordados por seu fundador. Figuras
como Léon Denis (1846-1927), considerado um dos principais seguidores de Kardec
e um dos propagadores da Filosofia Espírita, escreveram vários livros
considerados clássicos, como "Depois da Morte", "O Problema do
Ser e do Destino" e "No Invisível". Gabriel Delanne (1857-1926),
juntamente com Léon Denis, foi o discípulo mais próximo de Kardec. Ele fundou o
"Jornal Científico e Moral do Espiritismo". Escreveu diversas obras
espíritas, entre as quais se destacam "O Espiritismo Diante da
Ciência", "O Fenômeno Espírita" e "A Evolução na
América".
Amália Domingo Soler (1835-1909) é considerada uma das
maiores médiuns espíritas e escritoras da Espanha. Ela escreveu diversos
livros, entre eles: "O Espiritismo Refutando os Erros do Catolicismo
Romano", "Memórias do Padre Germán" e "Fatos que o
Provam".
A partir de 1870, vários jornais e revistas espíritas foram
fundados em Cuba, representando um avanço significativo na disseminação dessa
filosofia por meio das atividades de diversos grupos e centros em toda a ilha.
"A Luz do Além-Túmulo" (1874) foi uma das revistas
quinzenais publicadas em Havana. "O Iluminismo" (1878) foi um
seminário espírita fundado por José A. Pérez Carrión em Havana. "A Luz do
Espaço" (1881) foi uma revista espírita, publicação oficial da sociedade
de mesmo nome. “A Tocha dos Espíritos” (1882) e “O Bom Desejo” (1884),
publicados em Matanzas, eram as publicações oficiais do Centro de Caridade. “A
Luz do Evangelho” (1885) e “A Boa Nova” (1886), do Santi Spiritus, eram
revistas espiritualistas quinzenais fundadas por Miguel Rubet e dirigidas por
Santiago G. Cañizares. “A Aurora” (1888), “Revista Espiritualista” (1889) e “A
Evolução” (1890) também foram publicadas.
A existência de todas essas publicações demonstra claramente
a gênese de um movimento espírita em ascensão na Cuba colonial do século XIX.
Podemos nos referir às primeiras investigações,
posteriormente publicadas, sobre o Espiritismo e sua manifestação em nosso
país, realizadas pelo pesquisador Francisco Armantero y Estrada (1863-1935),
que desenvolveu um intenso esforço para disseminar o Espiritismo na ilha ao
lado de Doroteo del Valle, presidente da Federação Espírita da Ilha de Cuba,
fundada em 1890.
Dois anos antes dessa data, Eulogio Prieto e Tomás de Oña
levaram uma amostra da grande variedade de publicações espíritas existentes na
ilha de Cuba na segunda metade do século XIX, quando ainda era uma colônia
espanhola, para a cidade de Barcelona, local
do Primeiro Congresso Espírita Internacional, realizado de 8 a
13 de setembro de 1888.
O antropólogo, jurista, jornalista e historiador Fernando
Ortiz Fernández também realizou extensa pesquisa sobre a Filosofia Espírita e
sua conexão com a criminologia. O fruto desses estudos foi publicado em 1915 na
obra de sua autoria: “A Filosofia Penal dos Espiritas”.
A obra de Ortiz possui valor não apenas jurídico, mas também
cultural. Nela, percebe-se o germe de seu conceito de transculturação, onde
espiritualidade, ética e identidade se entrelaçam. O Espiritismo serviu como
uma lente através da qual se pôde compreender a complexidade da alma cubana,
marcada por sua mistura de culturas, dor histórica e busca por sentido.
Em 7 de abril de 1919, a convite da Sociedade Espírita
Cubana, e com o patrocínio desta, o ilustre antropólogo Fernando Ortiz proferiu
uma palestra sociológica intitulada "As Fases da Evolução Religiosa"
no Teatro Payret, em Havana. Ele posicionou o Espiritismo na fase mais elevada
dessa evolução. Concluiu que o fetichismo seria a religião amoral, o
catolicismo, que ele considerava a religião moral, e o Espiritismo, a
moralidade sem religião, dogma, rito, ídolo ou sacerdote.
O Sr. Francisco María González (1868-1926), que, juntamente
com José Martí, desempenhou um papel significativo na fundação do Partido
Revolucionário Cubano e que também foi o taquígrafo de seus discursos "Los
Pinos Nuevos" e "Con todos y para el bien de todos", ocupou a
presidência da recém-fundada Sociedade Espírita de Cuba em 1915. Através de sua
revista, Psíquis, publicação espírita desta instituição, ele lançou as bases
para os primeiros passos rumo à institucionalização do Espiritismo em Cuba a
partir da década de 1920, com a criação da Federação Espírita Nacional de Cuba.
Outro nome constante no jornalismo cubano e em diversos
países da América Latina foi Antonio Soto Paz Basulto (1889-1943), autor, entre
outros títulos, do livro: “As Tarefas do Movimento Espírita na Atualidade”.
Salvador Molina, que representou Cuba no Quinto Congresso
Internacional Espírita em 1934, na Espanha, também foi autor da obra:
“Diretrizes para o Melhor Funcionamento dos Centros Espíritas”. Seu legado como
espírita e escritor em Cuba foi posteriormente reconhecido nos Estados Unidos,
onde viveu até sua morte, fundando diversas instituições espíritas.
Nomes como Ramón Alfonso, Isidoro Díaz Anido, Angela Rivas
de la Torriente, José Jiménez e Manuel García Consuegra, em Santa Clara, então
parte da província de Las Villas, estão entre os maiores porta-vozes do
Espiritismo na região, por meio da publicação de artigos em revistas e da
edição e republicação de obras espíritas.
Na província de Camagüey, e como parte do imenso trabalho de
difusão e propagação que o Espiritismo ali realizou durante a primeira metade
do século XIX, não podemos deixar de mencionar os nomes daqueles que se
dedicaram a difundir o ideal espírita pelos meios mais conhecidos a que tinham
pleno acesso na época: Armando Labrada Canto, Ofelia León Bravo, Anita Vallet,
Hortensia Naranjo, Luis Guerrero Ovalle e Margarita Olivares.
Na região de Matanzas, o trabalho social e educativo do
Grupo Rosendo foi significativo, estabelecendo uma das maiores bases de
assinaturas em termos de número de membros, superando outras publicações
espíritas da época.
Na região de Matanzas, o trabalho social e educativo do
Grupo Rosendo foi significativo, estabelecendo uma das maiores assinaturas em
termos de número de membros, superando outras publicações espíritas da época.
Miguel Santiesteban Barciela, juntamente com Rodolfo Rigal e outros diretores
da então Confederação Nacional Espírita de Cuba, que atuaram na direção da
Confederação Espírita Pan-Americana, agora Associação Espírita Internacional,
durante os anos de 1953 a 1957 e que celebraram o II Congresso Espírita
Pan-Americano em Havana, em outubro de 1953, realizaram um trabalho extenso e
significativo para aumentar e aperfeiçoar a disseminação do Espiritismo por
meio da imprensa escrita, conferências de rádio e encontros espíritas nacionais
que foram realizados todos os anos de 1934 a 1963.
Toda essa atividade significativa foi registrada em
documentos impressos e divulgada nas páginas do Boletim da Associação Espírita
Enrique Carbonell, que fornecia relatórios mensais sobre os eventos do
movimento espírita nacional em Cuba.
Na região de Santiago de Cuba e Bayamo, centro histórico de
atividades significativas e berço da nacionalidade cubana, figuras como
Evangelista Tamayo, Caridad Villalón, Juan Villalón, Glicerio Cedeño, Adolfina
Estrada e Darío Reyes são reconhecidas como oradores e propagandistas
espíritas. Fidela Cobo Sabas, à frente da publicação da revista
"Reivindicación" em Santiago de Cuba, é uma figura fundamental na
disseminação e popularização da filosofia espírita nessa parte do país.
No norte do Oriente de Cuba, destaca-se a notável influência
da médium espírita Inés María Fresno Basulto com a publicação de sua obra: “A
História de Julia Hernández”, “A Jovem Suicida”, em 1948, que foi amplamente
divulgada graças aos esforços de Enrique Rosell Carbó, presidente do jornal
espírita Unión Social, publicação oficial da União Social Espírita do Oriente.
A capital arqueológica de Cuba, Banes, em Holguín,
beneficiou-se do trabalho de divulgação e propaganda realizado pela médium
espírita Isolina Feria, que manteve viva a chama do ideal espírita na região,
irradiando as influências benéficas obtidas por meio de suas habilidades
mediúnicas.
Infelizmente, o ano de 1963, com a chegada da Revolução
Socialista ao poder no país, marcou o fechamento e a paralisação da grande
maioria das instituições genuinamente espíritas em Cuba. Contudo, seu legado
escrito e sua importância dentro da historiografia espírita de nosso país estão
sendo amplamente recuperados, permitindo-nos compreender a memória histórica do
Espiritismo em uma região que, sem dúvida, foi e é um ponto de referência
espírita em toda a América Latina: Cuba, a maior das Antilhas.
Conclusão
A literatura espírita cubana constitui uma fonte inestimável
para a compreensão da espiritualidade moderna em Cuba. Longe de serem meramente
textos religiosos, são expressões de identidade, resistência e pensamento
crítico. Este estudo demonstra que o espiritismo não foi apenas uma prática
espiritual, mas também uma corrente intelectual que contribuiu para a
construção de uma Cuba ética, racional e profundamente humana.